domingo, 11 de noviembre de 2012

Liderazgo Educativo


Liderazgo
En el ámbito educativo el liderazgo está representado por decanos, directores, subdirectores, coordinadores, profesores y voceros estudiantiles. Estos líderes son los encargados de hacer que la institución educativa funcione de manera organizada y eficaz, persiguiendo como fin el conocimiento nutritivo de nuestro pensamiento, la superación personal y el bienestar integral de todos los participantes, haciendo que el trabajo se realice con entusiasmo.

Un buen liderazgo se ve en aquel líder que lleva a cabo las tareas asignadas fomentando las relaciones humanas.

¿Son importantes las relaciones humanas en el liderazgo?

La respuesta es sí, porque si no nos comunicamos o nos comunicamos mal, todo terminará funcionando pésimo. Todo en la vida funciona a través de la comunicación entre nosotros mismos como personas, es decir, a través de las relaciones humanas. Por ejemplo, imaginemos por un momento que el director de un liceo no le dirija la palabra al subdirector administrativo, porque tuvo un problema personal o simplemente porque le cae mal, esto traería como consecuencia el mal funcionamiento de la institución educativa: rebeldía del personal, mala calidad del trabajo realizado, bajo nivel de compromiso y de confianza, es decir, que aunque el director cumpla con todas sus tareas, la institución poco a poco se irá deteriorando por descuidar las relaciones humanas con su personal.

Poder
Muchas veces los líderes de las organizaciones educativas cometen el error de hacer cumplir las tareas a través de órdenes, sin darse cuenta que de esa manera va generando en su personal una incomodidad laboral que trae como consecuencia la baja calidad en las labores realizadas y la constante migración de los talentos hacia otras instituciones en busca de un trato más digno.
No se debe forzar a la gente para que hagan su trabajo, es mejor motivarlos para que realicen su tarea con amor. El poder solo, desgasta las relaciones humanas y éste debe ir siempre acompañado de la autoridad para generar cambios positivos en las personas que tengamos a nuestro cargo.
Autoridad 
Teniendo en cuenta que la autoridad es el arte de conseguir que las personas hagan tu voluntad voluntariamente, el docente debe saber manejarse con autoridad ante sus alumnos, para que estos cumplan con las actividades de una manera voluntaria.

El halago funciona muy bien en estos casos, ya que mediante ellos se les sube la autoestima a los estudiantes, generando una confianza indispensable para hacer las tareas por voluntad propia.
Si en última instancia se debe acudir sólo al poder para hacer cumplir las tareas encomendadas, se puede decir que ha fallado nuestra autoridad.
Gerente 
El gerente es aquella persona que se encarga de gestionar las herramientas materiales y tecnológicas para optimizar los procesos y de esta manera hacer que funcione la organización que dirija hacia el progreso. Por ejemplo: un subdirector administrativo de una institución educativa, gestiona todos los materiales de oficina y de infraestructura para que las personas puedan trabajar sin carencias y en un ambiente agradable.
Líder
El papel del líder consiste en saber identificar y satisfacer las verdaderas necesidades de su personal. Estar en el poder y tener autoridad sobre las personas debe ser siempre el objetivo de un buen líder.
Si por ejemplo tuviéramos el caso de un director mandón, que sólo quiere hacer cumplir los requerimientos mediante órdenes, estaríamos ante la presencia de un líder fracasado, porque con el tiempo se desgastaría las relaciones humanas con su personal, trayendo como consecuencia el mal funcionamiento de la institución.
Hay que saber que el líder indispensablemente tiene que tratar con personas, no con cosas, y para que esa relación con las personas sea positiva y duradera, debe haber un valor muy importante que la sostenga como lo es la confianza.
Nacimiento de un paradigma
Según James Hunter, son patrones psicológicos del comportamiento, modelos, mapas que nos sirven para no perder el rumbo en la vida. Y según Joel Barker, es un conjunto de reglas y disposiciones que hace dos cosas: 1.- Establece o define límites y  2.- Indica cómo comportarse dentro de los límites para tener éxito.
El nacimiento de un paradigma se da cuando los patrones y modelos antiguos por las cuales regimos nuestra vida diaria, ya sea en el hogar o en el trabajo, ya no nos sirven y debemos comenzar uno nuevo que cubra nuestras expectativas para una mejor calidad de vida.
En las instituciones educativas venezolanas, anteriormente, para que un estudiante no tuviera necesidad de presentar exámenes finales, éste debía eximir todas las asignaturas con una puntuación de 19 o 20 puntos. Esto puede calificarse como un paradigma, que tuvo vigencia en su momento, era el modelo a seguir por los alumnos y tenía las reglas y límites bien definidos. Pero como todo en la vida tiene su final, llegó el tiempo en que este paradigma no siguió siendo viable y generó el nacimiento de un paradigma nuevo, en el cual eliminaron los exámenes finales y sólo quedaron los exámenes de lapso que se aprueban con el 50 %  o más de la puntuación total de dichos exámenes. 
Cambios de paradigmas
El fin de un viejo paradigma y el nacimiento de otro nuevo es lo que se denomina como cambios paradigmáticos. En el ejemplo que se describía anteriormente, sobre los exámenes finales que fueron eliminados en el sistema educativo venezolano, ocurrió un cambio paradigmático. Otro ejemplo que es reciente y se vive actualmente en nuestras organizaciones educativas venezolanas,  se puede ilustrar con el cambio que hubo de las condiciones que debe presentar un estudiantes para poder avanzar de grado. Hace aproximadamente dos años atrás, un alumno para poder avanzar debía aprobar todas sus asignaturas  y, en el peor de los casos, podía reprobar sólo una y todavía se le permitía avanzar. Actualmente, los alumnos que salen aplazados en dos asignaturas siguen avanzando, aparte, por supuesto, de los que avanzan aprobando todas sus materias.
Artículo sobre La Verdadera Esencia de El Líder.
En el libro La Paradoja, de James Hunter, se hace referencia a Len Hoffman como un ejecutivo muy respetado y su capacidad para dirigir y motivar a la gente llegó a ser legendaria en los círculos empresariales. Se le conoció como el genio del cambio, por su habilidad de salvar empresas y transformarlas en empresas saneadas y con futuro. Era el autor de “La Gran Paradoja": para mandar hay que servir, que se mantuvo por  tres años como best-sellers.
La Paradoja de James Hunter es un relato que muestra que todo puede cambiar, que seamos conscientes de que podemos realizar cambios. Los que lideran deben estar conscientes de que no son dueños del poder que sustentan, que no deben confundir autoridad con poder, el respeto con el miedo, esto en cualquier tipo de organización. Insta a invertir la estructura de las organizaciones, dejando a un lado el viejo paradigma, o la vieja estructura de las organizaciones piramidales. Entendiéndose por paradigma los patrones psicológicos, modelos, mapas que nos valen para no perder el rumbo en la vida.
En los grupos existentes en el trabajo, en el hogar, en la iglesia, en el área recreativa, en la comunidad en general, está representada por quienes se dedican a la noble tarea de ayudar a resolver sabiamente los elementos destacados con más prioridad en esos momentos. El líder de nuestros hogares es quien nos crió, el de nuestras escuelas quien nos instruyó y nos guió, aquel que actuó en concordancia con la ley de Dios.
Entre las características de los líderes están: el Saber Escuchar, poseer el arte de Construir relaciones que funcionen, y para que una relación funcione debe haber confianza, debe identificar y satisfacer necesidades de su gente, los líderes deben ser servidores; es decir el líder debe tener una actitud positiva y estable  ser creativo, innovar, motivar y desarrollar a la gente, ser ejemplo, digno de confianza, tratar con respeto. El autor hace referencia  al líder como alguien que identifica y satisface las legítimas necesidades de su gente y quita todo obstáculo para que puedan servir al cliente, enfatiza que para ser el primero hay que servir.
El líder debe preguntarse  ¿Cuáles son las necesidades de la gente que dirijo? Según la Jerarquía de Necesidades de  Maslow  están: el tener  Alimento, Agua y Abrigo; la Seguridad y Protección; el Amor e Identificación; la Autoestima y la Realización Personal.
Una vez satisfechas las necesidades, el elemento motivador es la autoestima, que incluye la necesidad de ser valorado, tratado con respeto, animado, con reconocimientos, premios.
Luego viene la Realización Personal  que consiste en llegar a lo mejor que uno puede ser, o que uno es capaz de llegar a ser.  Cada uno puede ser el mejor empleado, el mejor de la promoción en la medida de las posibilidades que se tenga.
Se habla del paradigma de gestión de estilo piramidal, donde presenta una organización como la describe la pirámide invertida, los empleados en primera línea dando servicio a los clientes y asegurándose de que se están satisfaciendo sus necesidades. Los supervisores de primera línea empiezan a considerar a sus empleados como clientes suyos y se ponen a identificar y satisfacer sus necesidades. Esto obligaría a todos los mandos a asumir una nueva mentalidad, un paradigma nuevo y a reconocer que el papel de líder no es mandar y dominar al de la casilla de abajo. El papel del líder es más bien servir, interesante paradoja.
En resumen el líder debe servir a los demás, estar pendiente de su gente para atender sus legítimas necesidades, ayudarles a cumplir sus aspiraciones y a aprovechar sus capacidades al máximo. Debe saber escuchar, trabajar por lograr ser mejores en lo personal y colectivo, en los ambientes que proporcionen bienestar y felicidad, donde haya respeto, que los humanos se toleren los unos a los otros con sus virtudes y fallas.
El Líder debe innovar, ser  proactivo, tener valores personales (honestidad, compromiso, bondad, competencia, responsabilidad), debe crecer y hacer crecer a su gente, tener inteligencia emocional, capacidad para establecer metas y objetivos, tener carísma ( don de atraer, llamar la atención y ser agradable)
“Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser mejores, eres un líder.”  Jack Welch.



No hay comentarios:

Publicar un comentario